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Cómo limpiar tus alpargatas y dejarlas como nuevas

Las alpargatas son ese básico de verano que nunca falla: combinan con vaqueros, con vestidos, con looks de playa y de ciudad. El problema es que, tras unas cuantas salidas, empiezan a acumular polvo, manchitas y ese tono apagado que les resta encanto. La buena noticia es que, con los cuidados adecuados, pueden durarte varias temporadas y lucir casi como el primer día.

En esta guía te contamos paso a paso cómo limpiar cada parte de tus alpargatas según su material, sin arruinarlas en el intento. Y si las tuyas ya no tienen arreglo, siempre es un buen momento para renovar el armario con nuestra colección de alpargatas.

Antes de empezar: ¿Se pueden mojar las alpargatas de esparto o yute?

Sí, pero con matices. El esparto y el yute son fibras naturales que absorben el agua con facilidad, así que se pueden humedecer para limpiarlas, nunca sumergirlas ni empaparlas. Un exceso de agua debilita las fibras, hace que la cuña pierda su forma y puede provocar que se despegue de la suela. La clave está en trabajar con un paño húmedo, nunca mojado, y dejar secar siempre de forma natural.

El error fatal: por qué nunca debes meter tus alpargatas en la lavadora

Es la tentación de cada primavera y también el motivo número uno por el que las alpargatas mueren antes de tiempo. La lavadora combina agua en exceso, movimiento y calor del centrifugado, tres enemigos directos del esparto y del yute. El resultado suele ser una cuña deformada, un pegamento que se afloja y una suela que se resquebraja. Si quieres que duren, la limpieza siempre debe ser manual y localizada.

Materiales que necesitarás para una limpieza segura y eficaz

Antes de ponerte manos a la obra, prepara estos básicos, seguro que ya tienes la mayoría por casa:

  • Un cepillo de cerdas suaves (vale el de los dientes que ya no uses)
  • Jabón neutro o detergente para prendas delicadas
  • Bicarbonato de sodio
  • Un paño de microfibra
  • Agua tibia
  • Una goma de borrar blanca o un trozo de caucho
  • Papel de periódico o de cocina para rellenarlas durante el secado

Cómo limpiar la tela de las alpargatas paso a paso (lona, algodón o crochet)

Este es el proceso más habitual, válido para la mayoría de alpargatas de lona, algodón o crochet de tu armario.

Paso 1: Cepillado en seco para eliminar polvo y suciedad superficial

Antes de usar cualquier líquido, pasa el cepillo de cerdas suaves por toda la superficie de tela en movimientos suaves. Esto retira el polvo, la arena y la suciedad superficial que, si se moja directamente, puede convertirse en una mancha más difícil de quitar.

Paso 2: Preparación de la mezcla de limpieza con jabón neutro

Diluye una cucharadita de jabón neutro en un vaso de agua tibia hasta que se forme una ligera espuma. Evita la lejía o los detergentes agresivos: decoloran la tela y pueden dañar las costuras.

Paso 3: Aplicación y frotado suave con un cepillo de cerdas blandas

Moja el cepillo en la mezcla, escúrrelo bien y trabaja la tela con movimientos circulares suaves, prestando especial atención a las zonas más sucias como la puntera o el talón. No hace falta presionar fuerte: la clave está en la constancia, no en la fuerza.

Paso 4: Retirar el jabón con un paño húmedo sin empapar

Con un paño de microfibra ligeramente humedecido en agua limpia, retira los restos de jabón pasando la tela varias veces. Es importante no dejar residuo de jabón, porque al secarse puede dejar cercos blancos.

Cómo limpiar la suela de esparto o yute sin que se estropee

La suela es la parte más delicada de la alpargata y también la que más sufre. Aquí la paciencia es tu mejor aliada.

Limpieza de la cuña de esparto con goma de borrar o caucho

Para la suciedad superficial y las rozaduras en la cuña, frota suavemente con una goma de borrar blanca o un trozo de caucho, como si borraras un lápiz. Este método seco es el más seguro para el esparto trenzado, ya que no introduce humedad.

El truco del bicarbonato para manchas de barro o humedad

Cuando la mancha es más profunda, como restos de barro o cercos de humedad, el bicarbonato de sodio es el mejor aliado natural.

¿Qué hace el bicarbonato en el calzado y cómo aplicarlo?

El bicarbonato actúa como un abrasivo suave y absorbente: levanta la suciedad incrustada en las fibras sin necesidad de frotar con fuerza, y de paso neutraliza la humedad que suele quedar atrapada en el esparto. Para aplicarlo, mezcla bicarbonato con un poco de agua hasta formar una pasta espesa, extiéndela sobre la mancha con un cepillo y déjala actuar entre 20 y 30 minutos. Después, retírala con el cepillo seco y, si queda algún resto, un paño ligeramente húmedo.

Limpieza de la suela de goma inferior

Muchas alpargatas incorporan una fina suela de goma en la base para dar más agarre y durabilidad. Esta parte sí admite un poco más de agua: límpiala con agua jabonosa y el cepillo de cerdas, frotando con normalidad, y sécala bien con un paño antes de dejarla secar del todo al aire.

Guía de limpieza para materiales especiales

No todas las alpargatas son de tela y esparto puro. Estos son los cuidados específicos para los materiales más delicados.

¿Cómo limpiar alpargatas de ante o serraje?

El ante nunca debe mojarse. Usa un cepillo específico de ante o serraje (de cerdas de goma o crin) y cepilla siempre en la misma dirección del pelo para eliminar polvo y levantar el aspecto aterciopelado. Las manchas puntuales se pueden atenuar con una goma especial para ante; el agua, en cambio, deja cercos casi imposibles de eliminar.

Tratamiento para alpargatas de piel y cuero

La piel y el cuero agradecen un mantenimiento distinto: límpialas con un paño ligeramente húmedo para retirar la suciedad y, una vez secas, aplica una crema hidratante o betún incoloro específico para calzado. Esto nutre el material, evita que se agriete y mantiene el color intacto.

Cuidados para alpargatas con detalles de pedrería o metalizados

Estos acabados son los más delicados de todos. Limpia únicamente con un paño seco o muy ligeramente húmedo, sin frotar, y evita por completo el agua abundante y los productos químicos, ya que pueden oxidar los apliques metálicos o despegar la pedrería.

¿Cómo limpiar alpargatas blancas y evitar que se pongan amarillas?

Las alpargatas blancas son las que más piden atención, pero también las que más lucen cuando están impecables.

La técnica correcta para limpiar alpargatas blancas de esparto

Sigue el mismo proceso de cepillado en seco y jabón neutro que para el resto de telas, pero siendo aún más cuidadosa con la cantidad de agua. Cuanto menos tiempo esté húmeda la fibra blanca, menos riesgo hay de que aparezcan cercos amarillentos al secar.

Trucos caseros para devolver el blanco a la lona

Si la tela ya ha perdido su blanco original, prueba con una pasta de bicarbonato y unas gotas de zumo de limón aplicada con el cepillo, dejando actuar unos minutos antes de retirar. Para manchas más resistentes, el agua oxigenada diluida en agua a partes iguales, aplicada con un paño y aclarada después, también da muy buenos resultados.

Cómo secar alpargatas blancas para prevenir las manchas amarillas

El secado es el paso que marca la diferencia. Rellena la alpargata con papel de periódico o de cocina para que mantenga su forma y absorba la humedad interior, y déjala secar siempre a la sombra, en un lugar ventilado. El sol directo y las fuentes de calor como el radiador o el secador amarillean la fibra y pueden deformar la cuña.

Mantenimiento y solución a problemas comunes

Con estos últimos cuidados, tus alpargatas no solo estarán limpias por fuera, sino también frescas y listas para durarte muchos veranos.

Cómo limpiar las alpargatas por dentro para eliminar el sudor

Espolvorea un poco de bicarbonato en el interior y déjalo actuar toda la noche para que absorba la humedad y el sudor acumulado. Al día siguiente, retíralo sacudiendo la alpargata boca abajo o con ayuda de un cepillo pequeño.

Remedios eficaces para quitar el mal olor

Además del bicarbonato, unas bolsitas de té usadas y secas o un pequeño saquito de lavanda dentro de cada alpargata ayudan a neutralizar los olores mientras están guardadas. Para una desinfección más profunda, pasa un algodón con un poco de alcohol antiséptico por el interior y deja airear antes de guardarlas.

Consejos para guardar tus alpargatas y alargar su vida útil

Guarda siempre las alpargatas limpias y completamente secas, nunca húmedas, para evitar que aparezcan manchas u olores. Rellenarlas con papel ayuda a que la cuña no pierda su forma con el tiempo. Evita las bolsas de plástico, que retienen humedad, y opta por cajas transpirables o bolsas de tela en un lugar fresco y ventilado, lejos de la luz solar directa.

Consejo extra para evitar manchas

Al obtener tus nuevas alpargatas, puedes impermeabilizarlas con spray especial que protege contra el agua y las manchas para todo tipo de tejidos. Así aumentas la vida útil del calzado. Para usarlo tienes que pulverizar el calzado en un lugar ventilado a unos veinte centímetros. Tras 15 días repetir la operación para conseguir una eficacia óptima.

Ya tienes todos los trucos para que tus alpargatas favoritas te acompañen temporada tras temporada. Y si después de leer esto has decidido que es momento de un par nuevo (o de dos), échale un vistazo a nuestra colección de alpargatas y encuentra tu próximo básico de verano.

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