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Cómo ensanchar zapatos estrechos en la parte delantera

¿Por qué algunos zapatos son estrechos en la parte delantera?

A menudo ocurre que compramos zapatos y al andar nos damos cuenta de que era más estrecho de lo que pensábamos. Además, el pie a lo largo del día se va hinchando y no nos queda igual por la mañana que por la noche. Por eso, voy a darte consejos para que te quede justo como lo necesitas.

Causas comunes de zapatos estrechos en la puntera

Seguro te ha pasado: ves unos zapatos ideales en el escaparate o en Instagram, te enamoras, te los compras con toda la ilusión del mundo y, a las dos horas de estrenarlos… ¡boom! Sientes que tus dedos están jugando al Tetris y pidiendo auxilio a gritos.

¿Por qué nos pasa esto tan seguido? Spoiler: no es que tus pies hayan crecido de repente. Hay varias razones súper comunes por las que terminamos con zapatos que parecen instrumentos de tortura en la puntera. ¡Vamos a repasarlas para que no te vuelva a pasar!

  • El diseño en punta
  • Comprar por «número» y no por «forma»
  • El pie cambia a lo largo del día, con la edad y con el embarazo

Problemas asociados con zapatos demasiado estrechos

Si el zapato no se ajusta bien, puede dar lugar a dolor, molestia, juanetes, ampollas e incluso lesiones. Muchos de estos problemas vienen asociados a no comprar tu horma ideal. Ten en cuenta que todo el peso del cuerpo es soportado por los pies por ello también pueden sufrir las rodillas, caderas y la espalda.

Métodos efectivos para ensanchar zapatos estrechos

Aquí tienes los métodos estrella, esos que no fallan cuando necesitas ganar unos milímetros clave para que no tengas estos problemas:

Usar una horma o ensanchador de zapatos

Si eres de las que suele sufrir con el calzado porque tienes el pie un pelín ancho, esto es una inversión de vida. Las hormas de madera o plástico son unos aparatos que se meten dentro del zapato y tienen un mecanismo de rosca que se va abriendo para presionar las paredes del calzado. Lo ideal es dejarla puesta un par de días para que el material ceda de forma uniforme y sin deformarse. ¡Mano de santo!

Aplicar calor con un secador de pelo

El calor es el mejor amigo de la flexibilidad. Ponte los calcetines más gordos que tengas en el armario, embutete en los zapatos (sí, va a costar un poco) y coge el secador de pelo. Aplica aire caliente a temperatura media sobre las zonas que más te aprieten durante unos minutos mientras mueves los dedos de los pies. Luego, camina con ellos por casa hasta que se enfríen. Verás cómo el material se estira al relajarse.

Utilizar el truco del congelador con bolsas de agua

Este truco parece de película de ciencia ficción, pero la física nunca miente. Llena dos bolsas de congelación (tipo Ziploc) con agua hasta la mitad, ciérralas súper bien y mételas dentro de los zapatos, asegurándote de que cubran la parte delantera. Luego, mete los zapatos al congelador toda la noche. Al congelarse, el agua se expande y empuja el zapato hacia fuera con una fuerza increíble. Cuando los saques, deja que el hielo se derrita un poco antes de retirar la bolsa para no dañar el interior.

Probar el método de la patata para estirar la piel

Sé que suena rarísimo, pero este es el típico secreto de abuela que te salva la vida. Pela una patata grande que quepa bien apretada en la puntera del zapato. Envuélvela en un pañuelo de papel fino o papel de cocina (para que la humedad no manche el calzado) y métela a presión dentro del zapato toda la noche. La humedad natural de la patata ablanda la piel y la estira de forma súper natural. Al día siguiente, pasa un paño y listo.

Trucos caseros adicionales para ensanchar zapatos

Si los métodos anteriores no te convencen o no tienes los materiales a mano, aquí tienes otras alternativas caseras súper fáciles con cosas que seguro tienes por casa.

Rellenar con papel de periódico húmedo

Un clásico que nunca muere. Coge hojas de periódico, arrúgalas haciendo bolas y humedécelas un poco (ojo: húmedas, no empapadas, que no queremos destrozar el zapato). Introduce las bolas a presión dentro del calzado hasta que no quepa ni un alfiler. Déjalas ahí hasta que el papel se seque por completo (puede tardar un día o dos). Al secarse, el papel se endurece y mantiene el material estirado.

Usar calcetines gruesos y caminar por casa

El método menos invasivo de todos. Ponte dos o tres pares de calcetines de invierno (si son gruesos, mejor) y ponte los zapatos. Aprovecha una tarde de domingo en casa para limpiar, cocinar o ver tu serie favorita mientras caminas con ellos. Al obligar al zapato a dar de sí con una presión constante pero suave, cederá lo justo para cuando te los pongas con tus medias o calcetines normales.

Consejos para prevenir la compra de zapatos estrechos  

Para que no tengas que aplicar todos estos trucos en el futuro, lo mejor es aprender a comprar con cabeza. Aquí van tres reglas de oro que a mí me han salvado de cometer más de un error:

Tener en cuenta el ancho además de la talla

A veces nos obsesionamos con el largo (el típico «soy un 38»), pero nos olvidamos de que cada marca fabrica con una horma diferente. Hay zapatos que son muy estrechos en la puntera o en el empeine. Si notas que los dedos te quedan apiñados hacia los lados, esa horma no es para ti, aunque de largo te sobre espacio.

Elegir materiales flexibles y que cedan con el uso

Los materiales naturales como la piel, el cuero, el ante o la lona tienen memoria y flexibilidad; es decir, siempre van a terminar cediendo un poquito con el uso. Por el contrario, los materiales sintéticos, el plástico o el charol son súper rígidos y testarudos: tal y como salen de la caja se van a quedar, por lo que si te aprietan, te apretarán siempre.

Preguntas frecuentes sobre zapatos estrechos

¿Funcionan realmente estos métodos para ensanchar zapatos?

Sí, funcionan al 100%, pero con realismo. Te van a ayudar a ganar unos milímetros vitales, a aliviar la presión y a ablandar el material para que no te salgan ampollas, pero milagros no hacen: no van a convertir mágicamente un zapato de la talla 37 en uno de la 39.

¿Puedo ensanchar zapatos de cualquier material?

Los resultados son espectaculares en piel, cuero y ante auténtico porque son materiales orgánicos que reaccionan al calor y a la humedad. En zapatos de tela o lona también notarás mejoría. Sin embargo, en materiales sintéticos, plástico o polipiel cuesta muchísimo más, ya que sus fibras tienden a volver siempre a su forma original.

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto cada técnica?

Depende del método que elijas. El truco del secador con calcetines o el del spray especializado te darán resultados casi inmediatos (en unos 15 o 20 minutos). En cambio, los métodos de la horma, la patata, el periódico o el congelador necesitan pasar toda la noche (unas 8-12 horas) actuando para que notes la diferencia.

¿Es posible que los zapatos vuelvan a encoger después?

Si el zapato es de piel buena y lo cuidas bien, una vez que cede se suele quedar adaptado a tu pie. Eso sí, si se mojan mucho con la lluvia y se secan bruscamente al sol o cerca de un radiador, la piel puede resentirse y contraerse un poco. En los materiales sintéticos sí que es muy común que vuelvan a su estado original tras pasar un tiempo guardados.

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